La certificación de entornos saludables es un proceso organizado que tiene como objetivo mejorar la salud, la seguridad y el bienestar tanto en los espacios laborales como en la comunidad. Este proceso está avalado por la Secretaría de Salud y se lleva a cabo mediante cinco pasos principales: identificación, diagnóstico inicial, elaboración del plan de trabajo, diagnóstico final y evaluación.
Su finalidad es fomentar estilos de vida saludables y prevenir enfermedades, logrando así un entorno más seguro y favorable para la población.





